La curva económica de la República Dominicana

Diario Libre
Lunes, 22 de Diciembre del 2008

En la República Dominicana los impactos se sintieron en este 2008 en el sector minero, con el despido de 900 empleados de la Falconbridge, en Bonao, y la denuncia de la Unión Nacional de Trabajadores
Aunque la economía de República Dominicana estaba "blindada", según el Gobierno, éste reconoció, en noviembre, que la crisis en la economía de Estados Unidos se siente en el país.

En el primer trimestre del año los altos precios de los combustibles obligaron un incremento generalizado del valor de los alimentos.

En pleno ejercicio electoral -de febrero a mayo- se dieron subsidios a todos los sectores que lo solicitaron. A su vez se incrementaron los apagones porque creció la factura petrolera.

El reconocimiento.

Fue en Casa de Campo, durante el seminario "El emergente orden financiero global", que el presidente Fernández señaló sentirse indignado por la avaricia se haya llevado al mundo a una crisis que se no sabe cuándo terminará.

De inmediato aseguró que luego de varias semanas de insistir en su confianza en que la crisis no afectaría el país, incluso que la economía dominicana estaba blindada, el gobernante advirtió, que si el 2009 será duro y difícil en todos los órdenes por los efectos de la crisis financiera global.

Durante este seminario, Fernández también advirtió sobre la germinación de una crisis estructural que podría surgir en Estados Unidos con la agudización de los déficit en la balanza de pagos.

Los primeros caídos.

Para el cuatro de diciembre, la empresa minera Falconbridge canceló a un aproximado de 900 empleados, lo que representa el 54% de los operadores que trabajaban en manufactura de ferroníquel, residentes en la provincia de Monseñor Nouel.

El 14 de diciembre, la Unión Nacional de Trabajadores de Zonas Francas anunció que más de 4.000 dominicanos fueron despedidos de empresas de zona franca, debido a las dificultades que enfrenta el sector por la crisis financiera mundial. Pese a que el Fondo Monetario Internacional dejó entrever la fortaleza de la economía, la preocupación late en los trabajadores dominicanos que se miran en el espejo de los despidos que están ocurriendo en plena Navidad. Las amenazas se ciernen en los rostros de los dominicanos de cara al próximo año, pese al optimismo que respira el presidente Leonel Fernández y sus funcionarios. Entre estos, el Superintendente de Bancos, Rafael Camilo, para quien los indicadores macroeconómicos del país se mantendrán estables en el año 2009 y no habrá recesión en la economía dominicana, a pesar de reconocer que los efectos de la crisis internacional se reflejarán con mayor intensidad.